Un tercer regalo lo tendrás uniéndote al sencillo plan de multiplicación del movimiento del Perdón.

Te explicamos a continuación, tendrás esa dinámica tú también y serás parte de esta visión de impactar el mundo entero con el perdón y la reconciliación. ¿Te parece una utopía? Quizás necesitas el siguiente don tanto como los anteriores:

Un sueño. ¡Sí!, haz leído bien!, queremos compartirte un sueño. Quizás no carezcas de grandes sueños en tu vida, pero éste hará que el tuyo crezca.

Mi invitación  es a que soñemos juntos nuestro sueño, ese que quizás ya abandonaste: El de un mundo mejor que -con este maravilloso plan práctico- no lo hará perfecto,  pero sí lo convertirá en un lugar donde no se anule la opción de dar y recibir el amor de Dios. Un lugar donde todos tengamos acceso a la felicidad y tengan la opción de ser salvos y de llegar a los 7.550 millones de personas de la humanidad; toda Nación, lengua o pueblo.